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Danza del Vientre Keops

Profesora y Bailarina Zaffireh Halil - (07)8703463 - A 2 cuadras de Metro Sta. Ana


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ORIGEN DEL CADERÍN DE MONEDAS

Caderín: Pañuelo o caderin bordado en monedas que la bailarina amarra a sus caderas.


Originalmente el pañuelo no llevaba monedas, era una simple pieza de tela, generalmente algodón, que tenía la misión de destacar los ondulantes movimientos de la danza (hasta hoy  en la danza del bastón, que se baila con túnica, se acostumbra usar pañuelos sin adorno alguno), pero dada la costumbre de recompensar a la bailarina arrojando monedas a sus pies, ella se vio obligada a poner a resguardo su paga y decidió coserlas a su pañuelo y de este modo protegerlas y usarlas como adorno, es de aquí de donde surge también la tradición de poner el dinero entre las prendas del traje de la bailarina, especialmente en la cadera.

¿Qué era el Libro de Los Muertos?

Se conoce como "Libro de los Muertos" una colección de sortilegios que se incluían en las tumbas del Reino Nuevo, y pretendían ayudar al difunto en su difícil camino al Más Allá y en el juicio de Osiris. Su título original podría traducirse como "La salida al día". La muerte no era mas que un renacimiento, al igual que el sol sale cada día, asi el difunto accedía a un nuevo renacer.

Su origen se encuentra en "Los Textos de las Pirámides" del Reino Antiguo. Estos derivaron en "Los textos de los sarcófagos" durante el Reino Medio. El papiro con las fórmulas adecuadas para ayudar al alma del difunto se depositaba junto a la momia, en la tumba. También se escribían pasajes del libro en los ushebtis. Pero el libro no sólo comprende fórmulas para superar el juicio de Osiris, sino también pasajes para que el difunto reconozca a los dioses que le serán favorables o para que pueda orientarse en su viaje por "las 12 Regiones de la Duat". Eran los sacerdotes-lectores los encargados de leer ciertos pasajes de el Libro vueltos hacia la momia.

El Libro consta de aproximadamente 200 capítulos o sortilegios. La versión más conocida y más completa es el Papiro de Ani, un texto compuesto por 3 capas de hojas de papiro pegadas entre si y dividido en 6 secciones con una longitud entre 1.5 y 8 metros cada una. La longitud total del texto es de 23.6 metros. Fue adquirido por el Museo Británico en Tebas el año 1888 y actualmente está registrado con el número 10470. El papiro fue realizado por 3 escribas diferentes, como puede apreciarse en las diferentes grafías que en él aparecen, pero sólo uno realizó los dibujos. Originalmente es posible que no fuese encargado por Ani, un escriba de hacia el año 1300 a.C., o al menos no en su totalidad, pues su nombre aparece escrito con una escritura diferente. El papiro contiene algunos errores derivados de la falta de atención. Existe una versión electrónica del Papiro de Ani, según  la traducción realizada por Sir Wallis Budge.

“Declaración de Inocencia”
(que debía hacer el alma del difunto ante los 42 dioses que forman el tribunal. La primera parte es la que se dirige directamente al Dios)

¡Oh (tú), El que camina a grandes zancadas, que sales de Heliópolis! No cometí iniquidad.

¡Oh (tú), El que oprime la llama 10, que sales de Hheraha! No robé con violencia.

¡Oh Nariz Divina, que sales de Hermópolis! No fui codicioso

¡Oh Devorador de sombras, que sales de la caberna! No robé.

¡Oh El de rostro terrible, que sales de Re-stau! No maté a ninguna persona.

¡Oh Tuty, que sales del cielo! No disminuí las medidas (de áridos)

¡Oh El de los ojos de fuego, que sales de Letópolis! No cometí prevaricación

¡Oh incandescente, que sales de Khetkhet! No robé los bienes de ningún dios

¡Oh Triturador de huesos, que sales de Heracleópolis! No dije mentiras

¡Oh Espabilador de la llama,que sales de Menfis! No robé comida.

¡Oh El de la caverna, que sales del Occidente! No estuve de mal humor

¡Oh, el de los dientes blancos, que sales de El Fayum! No transgredí nada.

¡Oh El que se nutre de sangre, que sales de la sala de sacrificio! No maté ningún animal sagrado.

¡O Devorador de entrañas, que sales de la “Casa de los Treinta”! No fui acaparador de granos.

¡Oh Señor de la Justicia, que sales de Maaty! No robé pan.

¡O Errante, que sales de Bubastis! No me entrometí en cosas ajenas

¡Oh Pálido, que sales de Heliópolis! No fui hablador

¡Oh Doblemente malvado, que sales de Andjty! No disputé nada más que por mis propios asuntos.

¡Oh Uarnernty, que sales de la sala del juicio! No tuve comercio (carnal) con una mujer casada.

¡Oh El que mira lo que trae, que sales del templo de Min! No forniqué.

¡Oh Jefe de los Grandes (dioses), que sales de Imu! No inspiré temor.

¡Oh Demoledor, que sales de Huy! No trasgredí nada.

¡Oh El confidente de disturbios, que sales del Lugar santo! No me dejé arrastrar por las palabras

¡Oh El Niño, que sales del Heeqa-andj! No fui sordo a las palabras de la Verdad.

¡Oh El que anuncia la decisión, que sales de Unsy! No fui insolente.

¡Oh Basty, que sales de la Urna! No guiñé el ojo.

¡Oh El de rostro vuelto, que sales de la Tumba! No fui depravado ni pederasta.

¡Oh El de pierna ígena, que sales de las regiones crepusculares! No fui falso

‘Oh Tenebroso, que sales de las Tinieblas! No insulté a nadie.

¡Oh El que aporta su ofrenda, que sales de Sais! No fui violento.

¡Oh Poseedor de varios rostros, que sales de Nedjefet! No juzgué precipitadamente.

¡Oh Acusador, originario de Utjenet! No transgredí mi condición (hasta el extremo) de encolarizarme contra dios.

¡Oh Señor de los dos cuernos, que sales de Assiut! No fui hablador.

¡Oh Nefertum, que sales de Menfis! Estoy sin pecados, no hice el mal.

¡OH Tem-sep, que sales de Busiris! No insulté al rey.

¡OH El que actúa según su corazón, que sales de Tjebu! No he pisado el agua.

¡OH Fluido, que sales de Nun! No hablé con soberbia.

¡OH Regidor de los hombres, que sales de ru Residencia! No blasfemé contra dios.

¡OH Procurador del bien, que sales de Huy! No me comporté con insolencia.

¡Oh Neheb-kau, que sales de la Ciudad! No hice excepciones en mi favor.

¡Oh El de Cabeza prestigiosa, que sales de la Tumba! No acrecenté mi riqueza, sino con lo que me pertenecía en justicia.

¡OH In-dief, que sales de la Necrópolis! No calumnié a dios en mi ciudad.

(Extracto del Papiro de Ani)